
Son las dos caras del mismo impuesto, y lo que ingresas a Hacienda es la diferencia.
- IVA repercutido: el que añades en tus facturas de venta y cobras al cliente.
- IVA soportado: el que te cargan en las facturas de tus compras y gastos.
Un ejemplo sencillo
Vendes por 1.000 € más 21 % de IVA: repercutes 210 €. Compras materiales por 400 € más 21 %: soportas 84 €. Esa diferencia (210 − 84 = 126 €) es lo que ingresas en la declaración de IVA.
Si quieres hacer tus propias cuentas, usa nuestra calculadora de IVA repercutido y soportado. Si el soportado es mayor que el repercutido, el resultado es a compensar o a devolver, según el caso.
Información general. Los tipos, plazos y obligaciones pueden cambiar y dependen de tu caso: confírmalos en la Agencia Tributaria o con tu gestor.
Toda la ruta del IVA, en orden, en la guía del IVA para autónomos y pymes.



